José Gervasio Artigas

A don Marco Morales, en Venezuela

Soñaba el Uruguay ser como un río
de calandrias y arrullos, todo un vuelo,
de patria y libertad, fiel desafío. 

Cuando Artigas nació bajo su cielo
desnudando en coraje una leyenda
y trenzando laureles, sin un ruego.

Le digo Protector, como uno ofrenda, 
de esta América indómita y sencilla
que fue chuza y tacuara en la contienda.

José Gervasio Artigas, tu semilla,
reverdeció en la luz de los hogares
y rumoreó entre ponchos y cuchillas.

Las Piedras te dio honor y en sus panales
libaron de la gloria el sacro fuego
los indios y los gauchos ejemplares.

Con clemencia supiste del acero
y de la autoridad fuiste paloma
sin someter los hijos de este suelo.

Nos duele tu memoria si se asoma
el triste bordonear de la nostalgia
en la grupa de tu alma cimarrona.

pues se murió de sed y de distancia
tu corazón gigante que en su fuego
abrió como uno flor todo su audacia.

Artigas, Protector de un pueblo entero.
América te vive en triunfal canto.
en el pulso y la voz que yo levanto
por la patria templada en tu lucero.

Silvia Puentes de Oyenard
Uruguay, territorio de nácar

Montevideo, 1979

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